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Concierto 5
 
 
Las Últimas 7 Palabras de Nuestro Señor Jesucristo en la Cruz
(versión original para orquesta, Hob XX.1)
 
 
Joseph Haydn
 
 
 
31 de Marzo de 2010
Catedral de la ciudad de Ensenada
19:00 hrs.
 
 
 
Narrador: Eduardo Contreras Soto
 
 
 

Programa

 

 

1.  L'introduzione. Maestoso ed Adagio

 

2.  Evangelium: Pater, dimite illis: non enium sciunt quid faciunt

 

3.  Sonata I. Largo

 

4.  Evangelium: Hodie mecum eris in Paradiso

 

5.  Sonata II. Grave e Cantabile

 

6.  Evangelium: Mulier ecce filius tuus

 

7.  Sonata III. Grave

 

8.  Evangelium: Deus meus, Deus meus, ut quid dereliquistime

 

9.  Sonata IV. Largo

 

10. Evangelium: Sitio

 

11. Sonata V. Adagio

 

12. Evangelium: Consummatum est

 

13. Sonata VI. Lento

 

14. Evangelium: Pater, in manus tuas comendo spiritum meum

 

15. Sonata VII. Largo

 

16. Il Terremoto. Preto con tutta la forza.

 

 


 

 

Narrador:

 

Eduardo Contreras Soto. Estudió teatro y letras clásicas en la Facultad de Filosofía y Letras de la UNAM. Ha realizado diversos trabajos de investigación teatral y ha publicado artículos especializados en revistas como Repertorio, Escénica, La Gaceta del Fondo de Cultura Económica, Nova Tellus, Tramoya, Documenta CITRU y Origina, entre otras; también ha publicado tres obras teatrales en la Universidad Autónoma del Estado de México (UAEM) y dramaturgia breve en la revista Los universitarios. Sus obras representadas son Ganarás la luz (estr. 1991) y Sonata para dos actores (estr. 2004). Ha dirigido lecturas dramatizadas de repertorio mexicano: La politicomanía de V. Riva Palacio y J. A. Mateos (1997); La Sirena roja de Marcelino Dávalos (1997, y en 2005 con el Cuarteto Latinoamericano); La exposición de Rodolfo Usigli (1999); La Genoveva de Francisco de Soria (1999) –cuya edición anotada también preparó– y Viniendo de picos pardos de Manuel José Othón (2001); también ha puesto en atril su propia traducción de Los acarnios de Aristófanes (2004).

 

 

 


Notas de Programa.

Joseph Haydn (1732-1809) fue uno de los tres grandes compositores del clasicismo vienés. En 1786 compuso la obra orquestal Las siete últimas palabras de nuestro salvador en la cruz —o Las siete palabras— por encargo de un sacerdote mexicano que vivía en España. La finalidad de la música era ayudar a la meditación que realizaban los miembros de una comunidad religiosa, conocida como la Hermandad de la Santa Cueva, sobre las palabras que pronunció Cristo en la cruz.


Las siete palabras es una de las obras más importantes de Haydn. Su fama ha trascendido la barrera del tiempo y ha ejercido fuertes influencias en compositores mucho más modernos. Este es el caso del español Manuel de Falla (1876-1946), cuya opinión sobre Las siete palabras fue: “¡Qué equilibrio! Ni una sola nota de más ni de menos que las necesarias. ¡Perfección absoluta! ¡Maravillosa!”.


En el prefacio de la primera edición de la versión de oratorio de Las siete palabras (1801), aparece un texto que probablemente fue escrito por Georg August Griesinger, quien citó las palabras de Haydn:


Hace unos quince años, un canónigo de Cádiz me solicitó que compusiera música instrumental sobre las siete últimas palabras de Cristo en la cruz. En esa época se acostumbraba hacer un oratorio cada año, durante la cuaresma [...]: las paredes, ventanas y columnas del templo estaban cubiertas con telas negras y una lámpara colgada en el centro proporcionaba luz en esta santa oscuridad. Al mediodía, se cerraban las puertas y la música comenzaba. Después de un apropiado preludio, el obispo subía al púlpito, pronunciaba una de las siete palabras y procedía a comentarla. Luego bajaba del púlpito y se arrodillaba ante el altar. Durante esta pausa se volvía a tocar música. De manera similar, el obispo subía y bajaba del púlpito para cada una de las restantes palabras, y la orquesta tocaba en cada pausa.


A finales de 1803, a una edad muy avanzada, Haydn tomó la batuta por última vez cuando dirigió la versión de oratorio de Las siete palabras en un concierto a beneficio de un hospital. El compositor murió el 31 de mayo de 1809, mientras Viena era ocupada por segunda vez por las tropas de Napoleón.

 

Notas de Jesús Herrera, tomadas de:

http://sepiensa.org.mx/contenidos/l_siete/siete_1.htm